La degeneración macular asociada a la edad (DMAE) es la principal causa de ceguera legal en personas mayores de 50 años en países desarrollados y la tercera causa de pérdida de visión a nivel global. A pesar de su elevada prevalencia, carece de tratamientos farmacológicos eficaces que detengan o reviertan su progresión. Las primeras células afectadas durante el desarrollo de esta patología son las del epitelio pigmentario de la retina (EPR), un tejido altamente especializado situado entre los fotorreceptores y la coroides, que desempeña funciones esenciales para el mantenimiento de la homeostasis y la función visual. En este trabajo se han desarrollado modelos in vitro de DMAE mediante la exposición de cultivos de EPR de origen primario adulto, derivado de células madre pluripotentes inducidas (iPSC) y primario porcino a suero sanguíneo de pacientes oftalmológicos. Nuestros resultados muestran que el tratamiento con suero de pacientes con DMAE induce una marcada desorganización de las uniones ocluyentes y adherentes, acompañada de la formación de fibras de estrés, lo que compromete la integridad estructural y funcional del epitelio. Además, el análisis de líneas knockout generadas mediante CRISPR-Cas9 para CRB2, una proteína clave de polaridad celular, y VEGF, un factor central en procesos neovasculares, reveló que la ausencia de estas proteínas impide la correcta formación de las uniones ocluyentes y, en el caso de CRB2, también de las uniones adherentes. En conjunto, estos resultados evidencian la importancia de la polaridad celular en el mantenimiento de la organización del EPR y muestran que las condiciones patológicas inducen una desestabilización de las uniones celulares. Además, permiten establecer una plataforma in vitro útil para el estudio de la DMAE y para la evaluación de potenciales tratamientos.
Seminario INCyL – Lucía San José Lassalle